Cuando una pareja decide separarse, una de las primeras preguntas que surge es: ¿cómo funciona esto exactamente? Hay quienes creen que divorciarse es siempre un proceso largo y agotador. Otros piensan que basta con «ponerse de acuerdo» para que todo sea rápido y barato. La realidad, como casi siempre, está en el medio.
En España existen diferentes formas de tramitar un divorcio, y la que corresponde a cada caso depende fundamentalmente de si hay acuerdo entre las partes y de la complejidad de la situación familiar y patrimonial. En Cataluña, además, hay particularidades legales propias del Codi Civil Català que conviene conocer antes de tomar cualquier decisión.
En este artículo te explicamos, sin tecnicismos, cuáles son los tipos de divorcio, qué implica cada uno, cuánto tardan y qué factores determinan cuál es el más adecuado para ti.
¿Cuántos tipos de divorcio existen en España?
Desde el punto de vista legal, en España existen dos grandes modalidades de divorcio:
- Divorcio de mutuo acuerdo: ambas partes están de acuerdo en todos los términos
- Divorcio contencioso: no hay acuerdo en uno o varios puntos y interviene el juez
Dentro del divorcio de mutuo acuerdo, existe también la posibilidad de tramitarlo ante notario en determinadas circunstancias. Y el término popular «divorcio express», aunque no es una categoría legal en sí misma, hace referencia a un proceso de mutuo acuerdo tramitado con especial rapidez.
A continuación explicamos cada uno en detalle.
Divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo —también llamado divorcio consensuado— es aquel en el que ambos cónyuges han llegado a un entendimiento sobre todos los aspectos que deben regularse: la custodia de los hijos, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar, la pensión compensatoria y el reparto del patrimonio común.
Este acuerdo queda recogido en un documento llamado convenio regulador, que es el núcleo jurídico del proceso. Si hay hijos menores, también debe redactarse un plan de parentalidad que regule cómo se organizará la vida de los niños tras la ruptura.
¿Cómo se tramita?
Hay dos vías posibles:
Vía judicial: Se presenta la demanda de divorcio ante el Juzgado de Primera Instancia junto con el convenio regulador. El juez lo revisa, comprueba que protege adecuadamente los intereses de los hijos y, si todo está en orden, lo aprueba mediante sentencia. Es la vía obligatoria cuando hay hijos menores o dependientes a cargo.
Vía notarial: Desde la reforma de 2015, las parejas sin hijos menores o dependientes pueden divorciarse ante notario sin necesidad de acudir al juzgado. Es más ágil y puede completarse en días una vez preparada la documentación.
En ambos casos es obligatoria la presencia de abogado y procurador, incluso en el divorcio más sencillo.
¿Cuánto tarda un divorcio de mutuo acuerdo?
Por vía judicial, el plazo habitual oscila entre 2 y 4 meses desde la presentación de la demanda, aunque depende de la carga de trabajo del juzgado. Por vía notarial, el proceso puede completarse en días o pocas semanas si los trámites previos están bien preparados.
Ventajas del divorcio de mutuo acuerdo
- Es significativamente más rápido que el contencioso
- El coste es considerablemente inferior
- Las partes controlan el resultado: nadie impone condiciones externas
- Reduce el conflicto y facilita la relación futura, especialmente cuando hay hijos
- Genera menos desgaste emocional para toda la familia
Divorcio contencioso
El divorcio contencioso es aquel en el que las partes no llegan a un acuerdo en uno o varios de los aspectos que deben regularse y es necesario que un juez decida. No significa necesariamente que la relación sea hostil: a veces hay puntos concretos —la custodia, la vivienda, una deuda— en los que simplemente no hay forma de ponerse de acuerdo.
¿Cuándo es inevitable el divorcio contencioso?
- Cuando hay desacuerdo sobre la custodia de los hijos
- Cuando uno de los cónyuges no acepta la atribución de la vivienda familiar
- Cuando hay un patrimonio complejo o disputado: empresas, varios inmuebles, deudas
- Cuando uno de los cónyuges actúa de mala fe, oculta bienes o no facilita información económica
- Cuando existe violencia o una situación que hace imposible la negociación
¿Cómo funciona el proceso contencioso?
Uno de los cónyuges presenta la demanda de divorcio y el otro es notificado. Cada parte tiene su propio abogado y procurador. Se celebra un juicio donde ambas partes exponen sus posiciones y aportan pruebas. El juez dicta sentencia estableciendo las medidas definitivas.
Durante el proceso pueden solicitarse medidas provisionales que regulen la situación de forma temporal: con quién viven los hijos, quién usa la vivienda y qué cantidad se paga de pensión mientras dura el procedimiento.
¿Cuánto tarda un divorcio contencioso?
Es el gran inconveniente de esta vía. Dependiendo de la complejidad del caso y de la carga de trabajo del juzgado, un divorcio contencioso puede tardar entre 1 y 2 años, o incluso más en situaciones especialmente complejas. Esa es una de las razones por las que siempre merece la pena intentar el acuerdo antes de optar por esta vía.
Divorcio express: ¿qué significa exactamente?
El término «divorcio express» no existe como categoría legal en el ordenamiento jurídico español. Es un término coloquial que se usa para referirse a un divorcio de mutuo acuerdo tramitado con la máxima agilidad posible, gracias a que todos los acuerdos están cerrados de antemano y la documentación está correctamente preparada.
Un divorcio puede considerarse «express» cuando:
- Ambas partes están completamente de acuerdo en todos los puntos
- El convenio regulador y, en su caso, el plan de parentalidad están bien redactados desde el inicio
- Se elige la vía notarial (si no hay hijos menores)
- No hay patrimonio complejo que requiera valoración o negociación prolongada
En estos casos, el proceso puede resolverse en pocas semanas. La clave no está en saltar pasos legales —no existe ningún atajo— sino en llegar al despacho del abogado con las cosas claras y los acuerdos consensuados.
Separación vs. divorcio: una distinción que conviene tener clara
Aunque hoy en día casi nadie opta por la separación, conviene entender la diferencia:
La separación matrimonial pone fin a la convivencia y al régimen económico del matrimonio, pero no disuelve el vínculo: los cónyuges siguen casados legalmente. Ninguno de los dos puede volver a contraer matrimonio sin divorciarse previamente.
El divorcio disuelve el matrimonio de forma definitiva. Desde la reforma legal de 2005, en España no es necesario estar separado previamente para poder divorciarse: se puede ir directamente al divorcio, sin pasar por la separación.
En la práctica, la separación tiene sentido en casos muy concretos: cuando existen razones religiosas para no disolver formalmente el matrimonio, cuando puede haber una reconciliación futura o cuando hay implicaciones específicas en materia de pensiones de viudedad. En el resto de casos, el divorcio directo es la opción más lógica.

Particularidades del divorcio en Cataluña
El derecho de familia en Cataluña está regulado por el Codi Civil Català (Llei 25/2010), que tiene diferencias significativas respecto al derecho común español. Algunos aspectos relevantes:
Régimen económico matrimonial: En Cataluña, el régimen habitual es el de separación de bienes, a diferencia de la mayor parte de España donde lo habitual es la sociedad de gananciales. Esto simplifica el reparto patrimonial en muchos casos, aunque no elimina la posibilidad de conflictos sobre bienes adquiridos conjuntamente o compensaciones económicas entre cónyuges.
Custodia compartida como preferencia: El Codi Civil Català apuesta expresamente por la custodia compartida como régimen preferente cuando es posible y beneficia al menor, aunque los jueces valoran cada caso individualmente.
Plan de parentalidad: En Cataluña es obligatorio presentar un plan de parentalidad en todos los procesos de divorcio con hijos menores. Este documento regula cómo los progenitores ejercerán conjuntamente la responsabilidad parental y abarca aspectos como la residencia habitual, los periodos de convivencia, la comunicación entre los hijos y cada progenitor, y la toma de decisiones importantes.
Compensación por razón de trabajo: Es una figura propia del derecho catalán que permite al cónyuge que ha trabajado para el hogar o en el negocio familiar sin retribución reclamar una compensación económica al divorciarse.
¿Cómo saber qué tipo de divorcio te corresponde?
La respuesta honesta es que depende de muchos factores y que no siempre es tan evidente como parece. Hay parejas que creen que pueden llegar a un acuerdo y se bloquean en un punto concreto. Y hay otras que asumen que van al contencioso y, con la ayuda adecuada, consiguen cerrar un convenio regulador antes de llegar al juzgado.
Algunas preguntas que te ayudan a orientarte:
- ¿Estáis de acuerdo en la custodia de los hijos y en cómo organizaréis su vida cotidiana?
- ¿Hay acuerdo sobre quién se queda en la vivienda familiar?
- ¿Existe patrimonio complejo, empresas o deudas que puedan generar disputas?
- ¿La comunicación entre vosotros es suficientemente fluida para negociar?
- ¿Hay factores que hagan la negociación directa imposible o poco segura?
Si tienes dudas sobre tu situación concreta, la forma más eficaz de resolverlas es consultando con un abogado especialista en divorcios en Sabadell antes de tomar cualquier decisión. Una primera consulta puede ahorrarte meses de incertidumbre y errores difíciles de corregir.
En Armenteras Blanco Advocats somos especialistas en todos los tipos de divorcio. Consulta nuestra página de abogados de divorcios en Sabadell para saber cómo trabajamos y qué podemos hacer por ti.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de divorcio
¿Puedo cambiar de un divorcio de mutuo acuerdo a uno contencioso?
Sí. Si en algún momento del proceso las partes dejan de estar de acuerdo, el procedimiento puede reconvertirse en contencioso. También puede ocurrir al contrario: un proceso que empieza como contencioso puede resolverse por acuerdo si las partes llegan a un entendimiento antes de la sentencia, lo que se llama acuerdo transaccional.
¿Es posible divorciarse sin abogado en España?
No. En España es obligatorio contar con abogado y procurador en todos los procedimientos de divorcio, tanto de mutuo acuerdo como contenciosos, ya sean judiciales o notariales. No existe ninguna vía legal para divorciarse sin asistencia letrada.
¿Qué pasa si mi pareja no quiere divorciarse?
El divorcio en España es un derecho unilateral: no necesitas el consentimiento de la otra parte para iniciarlo. Si uno de los cónyuges solicita el divorcio, el proceso puede seguir adelante aunque el otro se oponga, aunque en ese caso será contencioso y el juez quien establezca las medidas.